Historia de un smartphone

Érase una vez …

Samsung Galaxyx S3

Samsung Galaxy S3 con funda flip azul

Bajo este título quiero explicar los pequeños problemas que he tenido para conseguir tener un móvil de última generación de altas prestaciones, pero que sobre todo funcione. Ahí vamos:

Una vez tomada la decisión de adquirir un móvil inteligente (o smartphone) la siguiente pregunta era: Iphone 5 o Galaxy S III?  Bien, la ‘lucha’ entre estos dos gigantes de la electrónica de consumo siempre está servida, pero como ya tenía un dispositivo Android, no  me iba a cambiar. Además tampoco quería volver a configurar los contactos de la agenda (ubicados en casa del sr. Google, por cierto) y porque los de ‘Cupertino’ solo dan 1 año de garantía y en ese momento era más caro “$$$”.

Tomada la decisión del tipo de dispositivo miré en Internet para ver sus precios y modelos, de los que básicamente habían dos: blanco y azul (o como dicen ellos: marble white y pebble blue) aunque luego he visto por ahí uno de color rojo en sus versiones según su  capacidad de memoria interna. Sus precios rondaban los 550 Euros en las tiendas y por Amazon/Ebay por unos 500 y aún más baratos si eran de segunda mano con capacidad de 16 Gb todos ellos (luego ya le pondría una microSD para aumentarla).

Como vivo cerca del distrito electrónico de Barcelona (zona San Antonio) me dí una vuelta por ahí y lo vi a 499,00 Euros nuevo y azul, que es el que me gusta (y además para distinguirlo de los de Apple). La tienda pues que queréis que os diga, una que venden todo tipo de electrodomésticos en donde habían dependientes de todo tipo: lugareños y de algún país de oriente medio. –Vale, me arriesgo- pensaba, así que entré y pregunté por el móvil y el dependiente muy amable me comentó que solo les quedaba ese azul en exposición y que tenía uno blanco nuevo en una caja. Intenté entonces regatearle a ver si por tenerlo en exposición me lo dejaba un poco más barato, pero nada, no pude (tengo que entrenarme mejor en esta ciencia del regateo…), así que lo probamos en la tienda a ver si al menos se encendía y como observé que no tenía ninguna rayada y parecía estable (y  liberado) me lo llevé.

Sobrante de la tarjeta SIM recortada

Sobrante de la tarjeta SIM recortada

Bueno, aquí viene mi primer “chasco”: Al quitar el SIM de mi viejo móvil (realmente es un miniSIM, pero lo llamaré SIM de aquí en adelante) y al intentar ponerlo en el nuevo … mierda!!! No cabe!!! Qué diablos ha pasado?  Ha encogido el sitio o lo estoy intentando meter en uno que no toca??? Miré por Internet a informarme y resulta que lo que dan ahora es una microSIM, y ya me venía a la cabeza lo de tener que desembolsar más para que los de mi compañía me hicieran una microSIM… pero no hacía falta!!! Al ir a la tienda de la que tengo contrato, resulta que la dependienta sacó una especie de grapadora donde puso mi SIM y recortó el “cartón” (seguramente es “poli cloruro de vinilo” o algún derivado) sobrante que rodeaba el chip… O sea, que la diferencia entre SIM y microSIM es que sobra el cartón rodea el chip??? Qué gran avance!!! Menos mal que no lo hice en casa con unas tijeras porque gracias a ello aún se puede insertar de nuevo el chip en el cartón y simular de nuevo una SIM (el cartón sobrante usarlo como si fuera un adaptador). Prueba superada!!!

Ya en casa, puse la microSIM en el móvil, lo encendí, puse el PIN obligado, y por fin empecé a utilizarlo: instalando aplicaciones, configurándolo a mi gusto, incluso haciendo el upgrade al Android 4.0.4… todo correcto, pero me molestaba ver un widget de “vodafone” … Uy que mala pinta, pero para eso empecé a trastear el móvil (sin entrar como root)  quitando el widget y parar los servicios de esas apps propias de la susodicha compañía y por fin ya tenía un teléfono guay!!!!

Como le había dado caña, apenas le quedaba batería y lo puse a cargar. Al cabo de un rato lo desenchufé viendo que tenía todo cargado y hasta el día siguiente. Pasó una noche y por la mañana seguí probando todas las opciones posibles para verificar que todo funciona: llamar, hacer fotos con y sin flash, vídeo, micrófono, … Y al ver que después de tanto uso lo quise poner otra vez  a cargar.

Segundo “chasco”: Al querer volver a cargar la batería (que estaba al 75%) ésta no cargaba!!! Hombre, no hay que ser muy listo para enchufar el cable USB al adaptador de corriente y el otro extremo al móvil, pero seguía sin cargar. Intenté cargarlo desde el portátil pero nada. Usé otros cables USB del móvil viejo, incluso su cargador y nada, simplemente no cargaba.  La verdad es que no es cuestión de comprarte otra batería e ir cambiándola cuando se agota la puesta, no? Como siempre hago, entré en Internet y buscando por los foros pues a muchísima gente le ha pasado esto de no cargar (algunos incluso no carga bien o se descarga la batería con rapidez) y la única solución que daban era llevarlo al servicio técnico. Así que he llegado a la conclusión que deben de tener un fallo de fabricación o diseño dicho dispositivo (entonces a uno le entran sudores fríos pensando en que se ha realizado una mala elección).
Total, que como está en garantía y no había tirado el tique (y si no han pasado los 6 meses puedes reclamar para que te lo cambien o arreglen sin tener que demostrar el fallo en origen) fui a la tienda y les dije que no cargaba la batería (antes de eso restauré los valores por defecto de fábrica borrando todo rastro: wipe de datos y wipe de partición y gracias a que conservaba el cartón de la SIM lo pude poner en mi móvil viejo si no me quedaba un día sin teléfono!!!). Allí el dependiente empezó a hacer todo lo que ya había hecho yo (pero supongo que tiene que comprobarse in-situ). Finalmente me comentó si quería pasarme esta tarde que lo tendría arreglado (perdón? Arreglado en medio día siendo un defecto de fábrica? Estaba de broma? No sería que tendría uno nuevo?). Entonces le dije que había cambiado de opinión y que quería el blanco del otro día que estaba precintado en una caja para no querer volver más. Así que me llevé el blanco en un estuche nuevo no sin antes abrirlo allí y probar que cargaba la batería.

Adaptador y enchufe UK/Irlanda

Adaptador y enchufe UK/Irlanda

Pero nada más abrir la caja ví algo que no encajaba muy bien porque el adaptador que carga la batería no es el estándar europeo, más bien me sonaba a inglés (el que tiene 3 patitas planas en el enchufe) así que ya supe que se trataba de un “móvil de importación”, pero si solo era eso no era importante porque me daban un adaptador para nuestro sistema. Y me fui.

Tercer “chasco”: Llegué a casa y puse el microSIM (o SIM sin cartón) lo puse en marcha y me salió el logotipo de la compañía O2 (móvil de importación inglesa de telefónica!!!) e introduje el código PIN de mi tarjeta y todo bien hasta que en la pantalla siguiente me sale otra pregunta diciéndome: “Pin desbloqueo de la red de la tarjeta SIM”, otro PIN???? ‘Like Always’ miré en Internet y resulta que el aparato no estaba liberado… ufff tocaba volver a la tienda (menos mal que la tengo a una manzana). Volví a la tienda, supongo que ya me conocen y les explico  que me pide otro PIN que desconozco, como así ellos comprueban y así que finalmente acepto resignadamente que me pasaré esa tarde a buscar el nuevo de color azul.
Por la tarde, camino a la tienda una hora más tarde de la convenida (dándoles tiempo para que no me digan que todavía no ha llegado) y el dependiente que en ese momento está hablando por teléfono me hace una señal con el pulgar arriba (jo que guay, no? Habré ganado la lotería!). Cuando acaba de hablar me saca uno lo abrimos, pongo el SIM lo encendemos, pongo y mi PIN y tachán!!! Aparece de nuevo “Pin desbloqueo de la red de la tarjeta SIM” (yo ya no sabía que decir…) pero en ese momento saca el dependiente otra caja y lo volvemos a probar y ahora sí, por fin, no veía logotipos de compañías aunque sigue siendo de importación. Probé lo de recargar el móvil varias veces y funciona!!!! Y me fui (esperando no volver).

Como se puede apreciar, aunque compré el móvil en una tienda no oficial el trato fue de resolver los problemas en ese mismo momento (naturalmente estoy en garantía), aunque hubo despropósitos de todos lados. Conclusiones:

  1. Si me llega a pasar esto comprando por Internet, todo se hubiera alargado.
  2. Los móviles tienen defectos de fábrica, da igual donde los compres.
  3. Deberían de indicar si los móviles están o no liberados. En este sentido creo que deberíamos tener todos los móviles libres, sin que estén sujetos a ninguna compañía y que uno mismo pongas el SIM sea de la empresa que sea.

Solo espero que este smartphone siga durando y pueda disfrutar de él.

No se vayan todavía, aún hay más!

Como muchos sabemos, siempre nos hace falta algún accesorio para el móvil, y para este, no podía faltar una funda para protegerlo mínimamente (casi protegemos más a nuestros móviles que a nuestra vida misma). Para ellos busqué fundas que no sean las de gel o silicona y encontré unas a un precio razonable  en un comercio online que tiene tienda en la Ronda. Así que me dirigí a la tienda dando un paseo para ahorrarme gastos de envío y no tener tampoco que esperar. Una vez dentro de la tienda noté que tenía un precio superior al del comercio online (unos 5 euros de más) y le pregunté al responsable si era normal, y su respuesta fue: la gente cambia a veces los productos de los colgadores. Asaltaron pues unas dudas:

  1. Como puede la gente cambiar los artículos si en las perchas hay una especie de tope para que la gente no les sea fácil sacarlo?
  2. Justamente había 2 en la misma percha, así que es posible que los compradores nos dediquemos a cambiar todos los artículos de una percha a otra?
  3. Habían marcados al mismo precio otras tantas fundas de diferentes colores en diferentes perchas, es que los consumidores no solo nos dedicamos a cambiar de percha un tipo de artículo sino más?

Resumiendo: Si la gente paga lo que le pone en la etiqueta, los de la tienda física se ganan 5 eurillos por cada venta. Justamente comparando con los precios de las tiendas de alrededor, todas tenían aproximadamente el mismo precio, o sea, que habían acordado el precio (ya no hay competencia). Y como la tienda online no está sujeta al precio de esa localización (porque tiene más tiendas en otros puntos de la geografía), el que se ahorró los 5 euros fui yo.

y colorín colorado este cuento se ha acabado.